domingo, 27 de febrero de 2011

El colectivo

Hoy fuí a lo de Wendy, y a la vuelta se me ocurrió escribir sobre un gran problema y solución a la vez: el colectivo.
Uno de los transportes públicos más concurridos y utilizados por el 80% de la población de la provincia de Buenos Aires (mentira, obvio, pero queda más intelectual poner esto que poner "todo el mundo lo usa").
Te lleva a los lugares que no tenés ni puta idea como llegar, conecta barrios, calles, direcciones de una forma maravillosa al fantástico precio de 1.10 hasta 2.00 (creo que es el máximo precio). Pero también tiene sus pequeñas (grandes) desventajas:

1. La más conocida: que el colectivo vaya lleno. Esto la conocemos más que nada los pobres desgraciados que vamos en colectivo a la escuela turno mañana, y más que nada cuando tomás esos colectivos que vienen de provincia (que va de una punta del ojete hasta otra punta del ojete) y está llenísimo de gente. Pero una cosa es que vaya lleno y no te puedas sentar, otra cosa es que vayas LLENO realmente, y sientas que te falta un poquito el aire, que no tenés de donde agarrarte. Encima, mi colectivo por ej. viene de provincia, y viene seguido, pero viene lleno siempre a la mañana. Yo salgo 7.10 confiando que va a venir rápido.. ¡Para qué!. Obvio, viene.. pero de ahí a que me pare, es otra cosa, porque viene tanta gente apretujada contra las puertas, que el único lugar posible para ubicarse es en el techo.

2. El desubicado (y forro y pelotudo e hijo de puta) que te APOYA. Esto lo entienden más que nada las chicas (no creo que haya alguien con tanta cara de apoyar a un chabón), somos las que más sufrimos esto. A mí particularmente no me pasa casi nunca, pero es re incómodo, buscar moverse medio milimetro para que el pelotudo que está atrás tuyo se corra. Pajeros de mierda.

3. Los cumbieros/as con el celular/ipod/lo que verga tengan a TODO lo que da. Aclaro, yo no tengo nada en contra de los cumbieros. Me da igual que escuchen cumbia, pero a ver, MÍNIMO respeto por las personas que viajan con vos. Osea, no es de forra, pero no me da a las 7:30 de la mañana ir escuchando La zorra, Karina, Los pibes chorros, o cualquier otra pijadez que se les ocurra poner mostrando orgullosos como sus celulares alcanzan límites de volumen increíbles. Escuchá lo que se cante el orto, pero yo quiero escuchar MI música. Realmente,uno de los que más me sacan. (Y lo mismo se aplica si fuera un metalero, una romántica o cantante pop. Dije cumbia porque es lo más común).

4. La que amaga a bajarse. Subís al colectivo, te sentás al lado de una persona X (vos del lado del pasillo, X de la ventana). X, en caso de que sea mujer y lleve cartera, ves que se acomoda la cartera, como preparándose para bajar; en caso de que sea hombre, lo ves mirando por la ventana como estando atento. Vos, mentalmente, ya estás calculando moverte medio de costado para dejarle un lugarcito. Pero resulta que no. Volvés a tu posición original, pero seguís en guardia porque X o se acomoda la cartera, o está mirando por la ventana como viendo donde bajarse, o se está por levanta. El punto es que nosotros, los que vamos del lado del pasillo, tenemos que estar atentos a que X se decida de una puta vez bajar. Finalmente, X se acomoda y no se baja. Vos bajás la guardia y te acomodás. Al minuto.. "disculpame ¿me dejás pasar?".

5. Qué el colectivero te pregunte hasta donde vas. Hoy en día, no podés pagar 1.10 sin que el muy forro te pregunte "¿hasta donde vas?", desconfiado de que tu viaje en vez de 1.10, salga 1.20, OJO, no le vayas a cagar 10 centavos, eh. A ver flaco, si te digo 1.10, creo que por algo lo digo. Está bien, se supone que hay que decirle hasta donde vamos al colectivero, pero tampoco es obligación. Es más, a mí me pasa que sé donde bajarme pero ni idea la calle ni la altura. Por eso, para evitarme la humillación, pido 1.20. Colectivero rata.

6. El colectivero malhumorado. Lo peor es que te toque cuando tenés que ir a un lugar que no sabés y tenés que preguntarle, pero siempre es un garrón, porque el flaco se pone en ortiba y le va a molestar cualquier pregunta que le hagas.

7. El que te cobra 1.10 en vez de 1.20. ¿Le pareces linda?¿te escuchó mal?. Nunca se sabe, el punto es que te cobra menos. Diez centavos menos, son diez centavos menos..

8. La señora que se pone hablar. Te puede pasar en la parada, cuando un colectivo no te para por décima vez y la señora te mira. Ahí, ya te das cuenta que te va a hacer algún comentario del estilo "Siempre lo mismo con esta línea, nunca paran, siempre van llenos.." y así sigue. Pero peor es en el colectivo, cuando está sentada al lado, y se te pone hablar de distintos temas, y ni tira seguir caminando y dejarla hablando sola, o ponerte los auriculares. Lo mejor es asentir, sonreir de vez en cuando y decir "claro". Porque me ha pasado, y yo escuchaba lo que me decía, pero tampoco me dejaba hablar, osea que no tenía demasiadas opciones.

9. La vieja forra. Siempre hay una vieja forra que te pide permiso de mala manera, te critica, te empuja, te putea, te mira mal porque no le das el asiento y que está re malhumorada. Las peores, querés putearlas de arriba a abajo.

10. El/la que se pelea con el colectivero. Generalmente, las mujeres se pelean porque ponele que no les paró ningún colectivo de esa línea, y hacen el comentario tipo "al fin paró uno, no lo puedo creer.. hace media hora que estoy esperando bla bla". Y el chófer "y bueno señora, bla bla". Los hombres también a veces por eso, o sino por algo de cuanto costó el boleto, o cualquier otra cosa, pero suelen ser mucho más agresivas.

11. El vendedor ambulante. Dicen tener sida, cáncer, hijos con estas enfermedades, alguna discapacidad, nunca sabremos si es verdad o mentira (la verdad que sería horrible que mintieran con cosas tan jodidas, pero bue). Sus precios siempre son "menor a lo que lo venden en cualquier librería", y generalmente sus productos van desde medias, pasando por lapiceras, anotadores, tarjetitas, cds, hasta agendas, lapiceras, golosinas, etc.

12. Hacernos los dormidos. Sí gente, admitámoslo: todos en algún viaje nos hicimos los boludos/dormidos para no dar el asiento. Si estás en el primero es difícil disimular, y siempre vamos a esperar a que el de al lado sea el primero en ceder el asiento porque "se baje antes" o por lo que sea.

13. (agregadas después por sugerencia, que me pareció importante y que yo me olvidé de poner). Todos nos hemos ido atrás de todo con tal de no tener que dar el asiento, y para no estar adelante de todo, nos vamos lo más atrás que podemos.

14. El colectivo que se pasa de tu parada. A veces, por no parar en la parada porque está muy lleno, el colectivo para antes, o para después. La cosa es cuando para MUCHO después, y vos dándole al timbre hasta que el muy forro se digne a parar y a abrirte la puerta.

15. Mirar mensajes ajenos. Sí, estamos aburridos y justo la/el de al lado está escribiendo mensajes o leyendo un libro y bueh.. lo re miramos. Peor, es inevitable escuchar una conversación por teléfono celular, o en persona: cuando discuten, cuando le cuenta cómo le fue en el trabajo, cuando llora por el ex y demás.

Espero que lo hayan disfrutado. Buenas noches (:

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